martes, 11 de enero de 2011

Piden 2 años de cárcel por usurpación de la función policial a Justo Padilla del PSOE y gerente de la mancomunidad de servicios "La Vega"


La Fiscalía de Sevilla ha pedido dos años de cárcel para Justo Padilla (PSOE), ex alcalde de Guillena (Sevilla), por permitir durante tres años que un empleado municipal ejerciese como policía local, confeccionase atestados y recogiese pruebas de los delitos.

El escrito de acusación se dirige contra Padilla, contra el funcionario acusado de usurpación de funciones y contra dos sucesivos jefes de la Policía Local de Guillena porque los hechos denunciados "eran conocidos y se desarrollaban con su consentimiento".
Afirma el fiscal que el acusado ocupaba la plaza de alguacil del Ayuntamiento desde 1978 y a partir de 2002 pasó a desempeñar funciones de auxiliar administrativo, puesto y categoría que mantiene en la actualidad.

Pese a ostentar dicha categoría, el acusado "ha venido ejerciendo labores propias y exclusivas de agente de la Policía Local" entre 2004 y 2007 "sin tener nombramiento y cualificación para ello", actuando con el número de policía local 11 y redactando atestados policiales por delitos o recogiendo pruebas, sostiene el fiscal.

Justo Padilla y los jefes de la Policía Local consintieron estos hechos, por lo que la Fiscalía imputa a todos ellos un delito de usurpación de funciones públicas, por el que pide para cada uno dos años de cárcel y la misma inhabilitación para empleo o cargo público.

Padilla dimitió en mayo de 2009, después de 30 años en el cargo, cuando tenía abiertas contra él dos causas judiciales que posteriormente concluyeron en condena. En marzo de 2010 fue condenado a siete años de inhabilitación por su "renuencia" a cumplir la legalidad urbanística y permitir la construcción de un centenar de chalés en el paraje de Los Lagos del Serrano.

En junio de 2010, fue condenado a 3.000 euros de multa y nueve años y medio de inhabilitación como alcalde o concejal por conceder licencias para unas naves en el Polígono El Cerro, calificado como zona verde, pese al informe desfavorable de los técnicos.